Origenes de la cocina tradicional Mexicana
Si lo que te interesa es comprender la cocina mexicana, no hay de otra: hay que irse bien atrás en el tiempo, antes de que existieran los combos, las filas y el “¿desea agregar papas?”. Nuestros compas los aztecas, mayas y olmecas ya tenían resuelta la vida con lo básico: maíz, frijoles, chile, calabaza, tomate, aguacate y cacao. O sea, lo mismo con lo que todavía armamos la comida cuando no llegamos a fin de mes.
El maíz era el mero mero. Sin maíz no había nada. De ahí salían las tortillas, los tamales, el atole y todo lo que se pudiera hacer sin que se desperdiciara ni un grano. No era solo comida, era cultura, religión y excusa para juntarse a comer.
Y ojo, no era que comieran siempre lo mismo. Con esos ingredientes se ponían creativos. El maíz no solo se comía, también se tomaba en forma de pulque, porque hasta en tiempos antiguos entendían que de vez en cuando hacía falta algo para agarrar valor y platicar más a gusto.
Además, México nunca ha sido de un solo sabor. No es lo mismo lo que se come en la costa que en el desierto o en la montaña, y esa variedad de climas y regiones hizo que cada quien cocinara con lo que tenía a la mano. De ahí viene todo ese relajo delicioso que hoy llamamos cocina mexicana: diferente en cada lugar, pero siempre bien sabrosa.
